Mover una lavadora es uno de esos momentos en que la gente improvisa… y después lamenta haberlo hecho. Es un electrodoméstico pesado, con partes internas que se mueven, conexiones de agua y un tambor que puede dañarse si no se asegura bien antes del traslado. Con los pasos correctos, llega sin problemas a su nuevo destino.
Lo primero: deja de usar la lavadora con anticipación
Antes de cualquier otra cosa, deja de usar la lavadora al menos 24 a 48 horas antes de la mudanza. El objetivo es que el interior esté completamente seco: sin agua estancada en el tambor, sin humedad en los filtros, sin residuos en el dispensador de detergente.
Una lavadora que viaja con agua adentro puede generar fugas durante el traslado, malos olores, y daños internos por el movimiento del líquido. No vale la pena el riesgo.
Desconecta todo antes de moverla un centímetro
El orden importa aquí:
Primero, desenchufa el cable de alimentación. Luego cierra las llaves de paso del agua, tanto fría como caliente. Después desenrosca las mangueras de suministro: gíralas hacia la izquierda y ten una toalla o recipiente cerca porque siempre queda algo de agua residual. Finalmente, retira el tubo de desagüe de la salida y drena lo que quede.
Enrolla el cable eléctrico y fíjalo con cinta adhesiva a la parte trasera de la máquina para que no estorbe el día del traslado. Haz lo mismo con las mangueras: guárdalas en una bolsa o asegúralas al cuerpo de la lavadora.
El paso que casi todos olvidan: los pernos de transporte
Este es el error más común, y el más costoso. Las lavadoras de carga frontal vienen con pernos de transporte (también llamados pernos de bloqueo o tornillos de seguridad) que inmovilizan el tambor durante el envío desde fábrica. La mayoría de la gente los retira cuando instala la lavadora por primera vez y los pierde.
Si los tienes guardados, es el momento de volver a colocarlos en la parte trasera de la máquina. Estos tornillos están diseñados específicamente para mantener el tambor inmóvil durante el transporte, evitando que se produzcan daños en los componentes internos. Sin ellos, el tambor golpea contra las paredes internas durante el trayecto, lo que puede dañar los amortiguadores, los rodamientos o incluso el motor.
Si ya no tienes los pernos, puedes contactar con el fabricante o rellenar el interior con una manta o espuma firme para limitar el movimiento del tambor.
¿Qué tan grave puede ser el daño? Reparar los rodamientos del tambor puede salir caro, y si hay que reemplazar el conjunto completo, la factura del técnico puede superar fácilmente el valor de una lavadora usada. Un gasto que se evita completamente con este paso.
Protege el exterior: esquinas, puerta y superficies
Una vez asegurado el tambor, sella la puerta y el compartimento del detergente con cinta adhesiva. Las vibraciones del trayecto pueden abrirlos y causar daños en las bisagras o en la goma de la puerta.
Cubre toda la lavadora con mantas, frazadas o plástico de burbuja, poniendo especial atención en las esquinas, que son las zonas más vulnerables a los golpes. Asegura el embalaje con cinta o correas para que no se mueva durante el traslado.
Cómo moverla dentro de la casa
Una lavadora de 8 a 10 kg de capacidad puede pesar entre 60 y 80 kg. No es un trabajo para una sola persona.
Mide las puertas, pasillos y escaleras por donde vas a pasar la lavadora antes de moverla. Coloca mantas o cartones en el suelo para proteger el piso. Usa un carro plegable para electrodomésticos: inclina levemente la lavadora hacia atrás, desliza la base del carro por debajo y asegura la máquina con correas. Muévela siempre en posición vertical.
Evita arrastrarla directamente por el suelo, ya que puede rayar la superficie o dañar las patas.
¿Se puede transportar la lavadora acostada?
Esta es la pregunta que más se repite, y la respuesta corta es: mejor no. Siempre que sea posible, transporta la lavadora en posición vertical para evitar posibles daños internos.
Si no hay otra opción por el espacio del vehículo, en lavadoras de carga frontal colócala sobre el lado donde se encuentra el depósito de detergente; en modelos de carga superior, sobre el lado opuesto al de la bisagra. Nunca sobre la parte trasera, donde están los cables, las conexiones y la parte eléctrica.
Trata de minimizar el tiempo que la lavadora pasa en posición horizontal. Una vez que llegues a tu destino, vuelve a colocarla en posición vertical lo más pronto posible.
Dentro del camión: posición y sujeción
Mantén la lavadora siempre en posición vertical durante el transporte. Colócala junto a una pared del camión o furgoneta y sujétala con correas ratchet. Nunca pongas objetos pesados encima.
Conduce con precaución: los frenazos bruscos y las curvas cerradas son el principal riesgo para un electrodoméstico que no está perfectamente asegurado.
Al llegar: antes de enchufar, espera
Una vez en la nueva ubicación, retira el embalaje con cuidado. Quita los pernos de transporte si los colocaste. Vuelve a conectar las mangueras y el enchufe siguiendo las instrucciones del manual.
Espera al menos 30 minutos antes de usar la lavadora, para que los líquidos internos se estabilicen. Luego haz un ciclo de prueba con la máquina vacía para verificar que todo funciona correctamente y que no hay fugas.
Verifica también que la lavadora esté nivelada en su nueva ubicación. Una máquina mal nivelada vibra más, hace más ruido y desgasta los rodamientos con mayor rapidez.
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