Mudarse con mascotas en Santiago: guía práctica

Mudarse ya es suficientemente agitado para cualquier persona. Cuando hay una mascota de por medio, la cosa se complica un poco más: hay que pensar en su bienestar durante el caos del día de la mudanza, en el traslado, y en cómo ayudarle a adaptarse al nuevo hogar. Con algo de preparación, el proceso puede ser mucho más tranquilo para todos.

Lo primero: revisa el contrato antes de llegar con tu mascota

En Santiago, muchas personas llegan al nuevo departamento y recién ahí descubren que el propietario tiene restricciones para mascotas. Antes de cerrar cualquier arriendo, revisa el contrato con atención.

La Ley de Copropiedad Inmobiliaria N.º 21.442 establece que ningún reglamento interno de condominio puede prohibir la tenencia de mascotas dentro de las unidades. Sin embargo, si el propietario estipula una cláusula de prohibición directamente en el contrato de arriendo, eso es válido porque es un acuerdo entre arrendador y arrendatario. Dicho de otra forma: el edificio no puede prohibirte tener mascota, pero el dueño del departamento sí puede hacerlo en el contrato.

Si tu mascota no está mencionada en el contrato, ponlo en blanco y negro antes de firmar. Así evitas problemas al momento de la mudanza.

Antes del día D: prepara a tu mascota con anticipación

Los animales perciben los cambios mucho antes de que empiece la mudanza. Las cajas apiladas, el olor a cinta adhesiva, las rutinas alteradas: todo eso ya genera señales de alerta en perros y gatos.

Dejar cajas a la vista y permitir que tu mascota las explore sin presión ayuda a reducir el miedo a lo desconocido. No es necesario esconder los materiales de embalaje: que los huelan, los inspeccionen y los asocien a algo cotidiano antes de que llegue el día del traslado.

Si tienes la posibilidad, lleva a tu perro o gato a conocer el nuevo hogar antes de la mudanza. Toda la información que captan sus sentidos al visitar el nuevo espacio ayuda a que el animal se afiance en él, de modo que cuando llegue el día del traslado la casa ya no sea un territorio completamente desconocido.

Otro punto importante: el transportín. Si tu mascota no está acostumbrada a él, empieza a usarlo como refugio o cama unos días antes. Si tapas el transportín con una sábana, en general los animales viajan más tranquilos.

El día de la mudanza: sácalos del caos

Este es el punto más crítico. Puertas abiertas, personas desconocidas entrando y saliendo, ruidos, movimiento constante: es el peor entorno posible para una mascota.

Lo ideal es que los gatos permanezcan en una habitación segura con todos sus recursos: comida, agua, arenero y juguetes. En el caso de los perros, pueden quedarse en casa de un familiar o en una guardería por el día. Si eso no es posible, designa una persona de confianza que esté a cargo de la mascota durante todo el proceso, sin que esa persona esté también cargando cajas.

Señaliza el espacio donde esté la mascota para recordarles a los que entran y salen que no deben abrir esa puerta. Un letrero simple en la puerta puede evitar que se escape en medio del movimiento.

Lo más importante: las mascotas nunca deben viajar en el camión de la mudanza. Siempre van contigo, en tu vehículo.

Cómo transportarlos de forma segura

Los gatos siempre deben viajar en transportín. Los perros, con arnés de seguridad conectado al cinturón o en un transportín homologado. Nunca sueltos en el asiento trasero ni en el maletero.

Durante el trayecto, ten a mano comida, agua, juguetes favoritos y cualquier objeto reconfortante para tu mascota. Si el viaje es largo, programa paradas para que pueda hidratarse y hacer sus necesidades.

Al llegar: no los sueltes de inmediato

La tentación es dejar que explore todo de una vez, pero eso puede generar más estrés que alivio. Lo correcto es preparar primero un espacio de bienvenida antes de que entre la mascota.

Sus cosas deben estar en el nuevo domicilio antes de que entren a la casa. Así, se sentirán más tranquilas y enseguida comenzarán a recuperar su rutina. Cama, comedero, bebedero, y en el caso de los gatos, el arenero en un lugar tranquilo y accesible.

Deja que explore a su propio ritmo. No fuerces el recorrido ni los lleves a habitación por habitación como si fuera un tour. Los animales necesitan tiempo para marcar el territorio con sus olores y establecer referencias propias.

La adaptación: cuánto tiempo toma

El período de adaptación puede extenderse entre una y tres semanas, dependiendo de la edad del animal, su temperamento y la calma que logren transmitir los tutores. Los gatos suelen necesitar más tiempo que los perros, y los animales mayores más que los jóvenes.

La clave durante este período es mantener las rutinas intactas. Los mismos horarios de alimentación, los mismos horarios de paseo, los mismos rituales de antes de dormir. Mantener el mismo horario para los premios, el aseo y la hora de dormir ayuda a que la mascota se acostumbre más rápido a su nueva casa.

Si pasadas dos o tres semanas tu mascota sigue sin comer bien, está muy inquieta, orina fuera del lugar habitual o tiene comportamientos destructivos, es momento de consultar al veterinario.

Cómo nosotros lo hacemos más fácil

En Arriendo Cajas sabemos que una mudanza con mascotas requiere todavía más organización. Nuestras cajas plásticas resistentes te permiten tener todo embalado y ordenado antes del día del traslado, para que el día D puedas concentrarte en lo que más importa: que tanto tú como tu mascota lleguen tranquilos al nuevo hogar.

Con entrega y retiro a domicilio en Santiago, hacemos que el proceso sea más manejable desde el principio.


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